::: De quo nihil dici potest, id tacendvm est :::

Esto no es exactamente un blog, sino un archivo público de textos. Por eso no me interesan demasiado las fechas, cuando hay algo nuevo, lo agrego en el listado lateral que corresponde y listo. Como verán, los criterios de agrupación de lo escrito son más bien temáticos (palabras expropiadas, otros cuentos, intentos, puemas arrinconaos). Siéntanse como en casa, mientras van mirando de qué trata la cosa, pongo la pava para unos mates y vuelvo.

Datos de las manos que teclean

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Gabriela Marrón
gabis.brownis@hotmail.com
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blanco

cae blanca
la luz blanca
sobre las sábanas blancas

agobia blanco
el techo blanco
sus ojos en blanco

blanco ardor en la boca
tiempo blanco

mala arquera la muerte
sin embargo
.

modificador directo

la verdad no es la verdad
.
puede ser esta
esa
aquella
tu
mi
nuestra
ajena
.
no
no es la
.
es una
............apenas
.

Cambios

se empieza de a poco
de a ratos
.
no es fácil
nunca
.
hoy quiebro el silencio
le abro un tajo
pequeñito
imperceptible
deslizo las palabras por la grieta
las susurro
las arropo
las olvido
.
no,
si ya lo sé
no engaño a nadie
a mi tampoco
.

dijo W. BENJAMIN sobre las traducciones

"Así como el tono y la significación de las grandes obras literarias se modifican por completo con el paso de los siglos, también evoluciona la lengua materna del traductor. Es más: mientras la palabra del escritor sobrevive en el idioma de éste, la mejor traducción está destinada a diluirse una y otra vez en el desarrollo de su propia lengua y a perecer como consecuencia de esta evolución."

de Walter Benjamin, "La tarea del traductor", en Angelus Novus, trad. de H. A. Murena, Barcelona, Edhasa, 1971, pp. 127-143.


dijo BORGES sobre las traducciones

¿A qué pasar de un idioma a otro? Es sabido que el Martín Fierro empieza con estas rituales palabras: "Aquí me pongo a cantar - al compás de la vigüela." Traduzcamos con prolija literalidad: "En el mismo lugar donde me encuentro, estoy empezando a cantar con guitarra", y con altisonante perífrasis: "Aquí, en la fraternidad de mi guitarra, empiezo a cantar", y armemos luego una documentada polémica para averiguar cuál de las dos versiones es peor. La primera, ¡tan ridícula y cachacienta!, es casi literal.

Jorge Luis Borges, La Prensa, Buenos Aires, 1 de agosto de 1926.