datos de las manos que teclean

Admonitions to a Special Person (Anne Sexton)

Ojo con el poder,
puede aplastarte su avalancha.
Nieve, nieve, nieve, asfixiando tu montaña.
.
Ojo con el odio, 
puede abrir la boca y escupirte,
arrancarte la pierna, de repente leprosa.
.
Ojo con los amigos, 
porque cuando los traiciones
(vas a traicionarlos)
hundirán su cabeza en el inodoro
y apretarán el botón hasta desaparecer.
.
Ojo con la razón,
porque sabe tanto que no sabe nada,
te deja colgado patas arriba
y balbuceás conocimiento
mientras el corazón se te sale por la boca.
.
Ojo con los juegos, con eso de actuar,
con lo del discurso armadito, aprendido, heredado,
porque a la larga se nota,
y quedás desnudo como un chico,
meado entre las sábanas.
.
Ojo con el amor,
(salvo que sea de verdad
y todo el cuerpo, hasta los dedos
de tus pies digan que sí),
te empaqueta como a una momia:
nadie escuchará tus gritos,
y al correr, no habrá hacia dónde.
.
¿El amor? Sea hombre, sea mujer,
sea como esa ola que querés barrenar
entregarle el cuerpo, la risa,
y también las lágrimas, ya en tierra,
cuando te reciba la arena.
Amar a otro es un acto de fe,
no podés prepararte, te dejás
caer en sus brazos, creés
hasta desatarte las dudas.
.
Sos especial,
yo que vos no escucharía
ninguno de estos consejos,
hechos de palabras tuyas
y alguna que otra mía,
así, como de a dos.
No creo en una sola 
de las cosas que dije, 
salvo en algo, salvo en esto:
que te pienso como un árbol joven,
con follaje de papel y plasticola,
pero sé que tu raíz va a hundirse
hasta que el verde
lo verdadero
brote.
.
Soltá. Soltate.
Sos alguien especial,
sos la posibilidad del follaje.
A esta máquina de escribir le encanta
verte en ese recorrido,
pero quiere estampar contra el suelo
la copa del brindis,
y festejar cuando pierdas
esa oscura corteza,
festejar que sucedas y vueles,
como un globo,
en el aire.
.
.
Anne Sexton
.
.
Watch out for power,
for its avalanche can bury you,
snow, snow, snow, smothering your mountain.
Watch out for hate,
it can open its mouth and you'll fling yourself out
to eat off your leg, an instant leper.
Watch out for friends,
because when you betray them,
as you will,
they will bury their heads in the toilet
and flush themselves away.
Watch out for intellect,
because it knows so much it knows nothing
and leaves you hanging upside down,
mouthing knowledge as your heart
falls out of your mouth.
Watch out for games, the actor's part,
the speech planned, known, given,
for they will give you away
and you will stand like a naked little boy,
pissing on your own child-bed.
Watch out for love
(unless it is true,
and every part of you says yes including the toes) ,
it will wrap you up like a mummy,
and your scream won't be heard
and none of your running will end.
Love? Be it man. Be it woman.
It must be a wave you want to glide in on,
give your body to it, give your laugh to it,
give, when the gravelly sand takes you,
your tears to the land. To love another is something
like prayer and can't be planned, you just fall
into its arms because your belief undoes your disbelief.
Special person,
if I were you I'd pay no attention
to admonitions from me,
made somewhat out of your words
and somewhat out of mine.
A collaboration.
I do not believe a word I have said,
except some, except I think of you like a young tree
with pasted-on leaves and know you'll root
and the real green thing will come.
Let go. Let go.
Oh special person,
possible leaves,
this typewriter likes you on the way to them,
but wants to break crystal glasses
in celebration,
for you,
when the dark crust is thrown off
and you float all around
like a happened balloon.

dijo W. BENJAMIN sobre las traducciones

"Así como el tono y la significación de las grandes obras literarias se modifican por completo con el paso de los siglos, también evoluciona la lengua materna del traductor. Es más: mientras la palabra del escritor sobrevive en el idioma de éste, la mejor traducción está destinada a diluirse una y otra vez en el desarrollo de su propia lengua y a perecer como consecuencia de esta evolución."

de Walter Benjamin, "La tarea del traductor", en Angelus Novus, trad. de H. A. Murena, Barcelona, Edhasa, 1971, pp. 127-143.


dijo BORGES sobre las traducciones

¿A qué pasar de un idioma a otro? Es sabido que el Martín Fierro empieza con estas rituales palabras: "Aquí me pongo a cantar - al compás de la vigüela." Traduzcamos con prolija literalidad: "En el mismo lugar donde me encuentro, estoy empezando a cantar con guitarra", y con altisonante perífrasis: "Aquí, en la fraternidad de mi guitarra, empiezo a cantar", y armemos luego una documentada polémica para averiguar cuál de las dos versiones es peor. La primera, ¡tan ridícula y cachacienta!, es casi literal.

Jorge Luis Borges, La Prensa, Buenos Aires, 1 de agosto de 1926.